Caminos entre
lazados (one shot)
La bruma se
dejaba sentir en todo el castillo, un profundo olor a humedad y nostalgia era
lo que reinaba en todo el lugar.
Así también se
sentía mi alma, húmeda y nostálgica de tanto recordar tu nombre y percatarme de
lo tonta que fui al no darme cuenta de que siempre fuiste tú, mi gran amor.
Ahora, ya no
tengo de qué lamentarme, ya es muy tarde para mí. Aunque quisiese retroceder el
tiempo, no lo conseguiría, ni el ponerme de rodillas y suplicar a los cielos
que vuelvas junto a mí, porque soy la causante de tu sufrimiento y no
conseguiré cambiar tu pesar.
No sabes cuánto
lo lamento vida mía, ya no puedo hacer nada para remediarlo, aunque vendiese mi
alma, nada conseguiría.
Flash back
Tierras del
norte de Inglaterra, en medio del frondoso bosque y a orillas del río.
Una pareja de
jóvenes, charlaban a la medida que daban de beber a sus caballos.
─ ¿Estás muy
segura de lo qué vas hacer? ─
preguntó
una hermosa doncella de tez canela, cuyos ojos miel, brillaban conteniendo las
emociones que desean ocultar a los ojos de la otra.
─ Claro que sí, yo jamás lo
perdonaré ─ respondió
tajante, una muchacha de piel blanca como la nieve, ojos verdes y de cabellera
dorada ceniza. ─ nunca le podre
perdonar.
─ No digas eso,
eras sólo una niña cuando todo eso sucedió ─ rebatió la otra joven.
─ Una niña que
nunca debió ser apartada de mi familia por Kashir ─ replicó la
rubia doncella─ ¿acaso no
sabes lo que sufrieron mis padres?
─ No fueron los únicos que
sufrieron ─objeto la
joven de piel canela, bajando sus ojos miel al suelo.
─ Kashir, me raptó de mi hogar y todo porque sus
costumbres barbarás así lo aprueban ─ dijo con
enfado la muchacha.
─ En eso tienes razón ─ consintió la
joven ─ pero en estos
tres años, tú te enamoraste de él.
─ Anaí, eso es lo que él deseaba desde un
principio ─ confrontó la
joven ─ todo para que
formará parte de su harem y una más de sus esposas.
─ Alysa... ─ murmuró, la
joven de piel canela, llamada Anaí. ─ no te
tortures más.
─ ¿Torturarme? ─ preguntó Alysa
y llevando su mano a la altura de su pecho, añadió ─ ¿crees que con eso consigo arrancármelo
de aquí?
─ Por favor, no sigas ─ susurró Anaí, muy afectada. ─ sólo consigues
ponerme más triste.
Aquellas
palabras, provocaron conmover a la joven de cabellos rubios, que se apresuró en
abrazarla y acariciar sus cabellos rizados y besarlos.
─ Te ruego me
disculpes, Anaí ─ repuso Alysa ─ sé lo mucho
que te preocupas por mí desde que éramos
unas niñas.
─ Sabes muy
bien, que siempre te he querido ─
señaló
Anaí, con un nudo en la garganta.
─ También te quiero mucho, mi fiel amiga ─ acotó Alysa.
Los ojos miel
de Anaí, casi se nublan de lágrimas, que estaban siendo contenidas tras
escuchar aquellas palabras provenientes de la persona que mas amaba en este
mundo y que jamás la vería con otros ojos, ya que ninguna mujer puede sentir de
ese modo por otra.
Cuánto le
costaba contenerse y gritarle que ella nunca le vería como una amiga, porque el
sentimiento que dominaba su pecho era más fuerte que eso y la lastimaba como no
imaginaba.
Sufrió hasta
lo indecible, cuando el sultán Kashir en un viaje por tierras inglesas,
visitó a la familia de Alysa, cuyo padre era un conde.
Desde el
momento en que Kashir, vio a Alysa de 14 años, la miró con ojos de
malicia y sólo le tomó tres días en raptar y huir a Damasco con la joven.
Sus padres,
buscaron como locos a la joven por toda la comarca y fueron de aldea en aldea,
no consiguiendo absolutamente nada. Era como si la tierra se la hubiese tragado
y aunque tenían sospechas de que el Sultán estaba detrás de ello, nunca
pudieron presentar quejas en la corte y tuvieron que mitigar su dolor, con
trabajo y tardes completas viendo al mar con la esperanza de que su pequeña
volviese a su lado.
Así, fueron
pasando las estaciones y con ello, los años. Hasta que cierto día, atracó un
barco en un puerto Gales y de el, descendió una jovencita de cabellos dorados,
que estaba acompañada de tres hombres vestidos con ropaje de medio oriente y al
poco tiempo se presentó ante su majestad, él cuál envió a buscar de inmediato
al conde para darle las buenas nuevas...su hija, había regresado a casa.
El reencuentro
fue de lo más doloroso, tanto para los padres como para la propia Alysa, pero
que con la ayuda de su majestad, pudieron establecer contacto con el sultán
Kashir y hacerle venir a Inglaterra, él cual accedió con tal de recuperar a su
joven esposa.
Sin embargo,
eso estaría muy lejos de concretarse ya que sobre él se cernía un destino
nefasto. A manos de la persona quién menos creía.
Al rememorar
aquellos días, los ojos miel, se entrecerraron acallando su dolor como su
sentir.
─ Alysa, tú
puedes cambiar las cosas y dejar de lado el pasado ─
murmuró
Anaí ─ no continúes con esta locura, te lo imploró.
─ Anaí, lo
siento mucho, pero mi decisión ya está tomada ─ Aclaró Alysa, separándose despacio de los brazos
de su amiga.
─ Una venganza
nunca tendrá razón que la justifique ─ protestó
Anaí.
─ Kashir, no sólo me rapto en contra de mi
voluntad, sino que me desposo y me enamoró, todo para terminar descubriendo que
nunca dejará de amar a Jazmín y que el resto somos sus esclavas ─ respondió
duramente Alysa ─ no dejaré que
se burle de mis sentimientos.
─ Alysa, puedes
volver a amar a otra persona y ser feliz ─
imploró Anaí.
─ ¿Amar a otra
persona? ─ aulló Alysa ─ mírame bien Anaí, ¿qué guerra estar con una
mujer que otro la mancilló?
─ Yo...yo... ─ titubeó Anaí.
─ ¿Tú qué? ─ Exclamó una
molesta Alysa, que luego, acotó─
no
te desgaste en justificar que todo estará bien, ya que no hay una persona en
este mundo que me ame y que tampoco yo podré hacerlo. Ese maldito me desgracio
la vida.
─ Alysa,
recapacita, aún estás tiempo ─ indicó Anaí,
en un último de revertir una situación muy adversa.
─ Lo siento,
pero no puedo ─ sentenció Alysa ─ es mejor
que te vayas cuanto antes de esta lugar para que no te involucren en nada de lo
que voy a hacer.
─ Alysa, no ─ rogó Anaí.
─ Vete ya, Anaí ─ ordenó Alysa,
golpeando una roca ─no quiero
volverte a ver nunca más, largo de aquí.
El corazón de
la muchacha se contrajo al oír las palabras de Alysa, con el alma partida en
dos, subió a su caballo, aunque no quisiese, nada podía hacer, ya que le faltó
valor para confesarle su amor y ese sería su cruz eterna.
Fin del flash
back
Mi dulce,
Anaí, no sabes cómo me maldigo por no haberte escuchado ese día, de no haber
prestado atención a tus suplicas, en tus ojos estaba toda la verdad.
Tú siempre me
amaste y yo jamás reparé en eso y solo a contar desde ese día supe la verdad,
nunca fue un cariño de amigas de tu parte, sino uno más fuerte...Amor.
Desde ese día
en que he visto , tu sufrimiento con el correr de los años y nada he podido
hacer desde mi posición. Te he visto visitarme día con día, consumiéndote lentamente,
ya sus ojos no brillan como antes, están tan opacos, tan marchitos...Sí
marchitos, porque yo los marchite al igual que tu corazón...ese nefasto día.
Ese día en que
por mi manos cobre justicia y acabé con la vida de Kashir , fue
decapitado...ese mismo día que loca de dolor y enceguecida por el odio, puse
fin a mi vida y caí en lo profundo de ese foso del castillo y solo tú,
encontraste mi cuerpo, sólo tú, lloraste mi muerte como nadie, más que mis
padres o hermanos y ese dia, comprendí cuanto me amabas.
Y hoy que solo
soy un espectro no dejaré de acompañarte hasta que la luz de tu ser se apague,
ya que ese mismo día, mi corazón en un insólito hecho, despertó a tu amor,
aunque ya era demasiado tarde. No obstante, me queda este consuelo, velar tu
vida hasta el final de tu camino, amada mía.
Hoy me has
vuelto a visitar en mi fría tumba, llenándola de tus caricias en cada flor que
dejas, llenando este inerte corazón del alma mía, de dicha aún después de esta
vida.
No sabes
cuánto te amo mi dulce Anaí y como me gustaría poder volver en otra vida y
tener la oportunidad de poder amarte, solo a tí, que me crearan sólo para ti,
mi único y verdadero Amor.
En ese mismo
instante, un pensamiento raudo, inundó la mente de la joven deuda, aunque ya no
era tan joven, sus cabellos ya eran grisáceos.
"En otra
vida te buscare, mi amor" susurró despacito Anaí.
Tiempos
actuales...
Estoy muerta
de cansada. Eso me pasa por dormir poco, de tanto escribir anoche y para colmo
con la tesis encima.
Veamos qué
tenemos aquí...un mail, ¿de quién será?... ¡ Eh!...Wow, esta chica es de las
que leen mis historias... y se llama...V...
La vida da
muchas vueltas y el destino vuelve a cruzar los caminos de aquellos que separó
en otra vida...son caminos que se entrelazaron desde mucho tiempo atrás y que
vuelven a escribir su historias con otros ribetes.
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